jueves, 30 de junio de 2011

Sin stock

Publicado hoy, en LA NACION:

Honestidad brutal

Convocado como panelista a un seminario organizado por “The Institute Global TIG”, el juez federal Ariel Lijo abordó la lucha contra el lavado de dinero y el crimen trasnacional para un grupo de, digamos, unos 30 profesionales.

Simpático y locuaz, mechó datos jurídicos con ejemplos prácticos y anécdotas de su trabajo en los tribunales de Comodoro Py.

O dicho de otro modo, era sólo cuestión de tiempo para que abordara la causa por el Proyecto DNI, en la que citó a indagatoria a 22 ejecutivos argentinos y alemanes (los políticos luego se verá) tras recibir el mismo material de la Fiscalía de Munich que obtuve para "Las coimas del gigante alemán".

Habló.

Y fue sincero.

Recordó que para introducir dinero blanco de sus balances en su circuito negro, Siemens inventó todo un proyecto de una represa en China. Y de allí envió fondos a Dubai, para desde el Medio Oriente distribuirlo alrededor del mundo.

Recordó, también, que Alemania pidió la colaboración internacional de Dubai para avanzar con su pesquisa. Pero que los muchachos “dubaineses” jamás le contestaron. Y remató: “Si nunca le contestaron a Alemania, imagínense a mí”, mientras sonreía con sorna y alzaba sus hombros.

Luego contó que distinto fue el caso de Uruguay, “que contestó o, bah, gran parte de lo que tenían: sociedades, nombres, etcétera”. Pero dejó claro su mensaje: “Es más fácil investigar un robo con arma dentro de un colectivo y 30 pasajeros como testigos que una operación financiera compleja, en la que además intervienen los grandes estudios jurídicos para los acusados, frente a un simple contador que asiste al juez y tiene otras 400 causas en sus manos”.

Lijo también planteó una cuestión central en las investigaciones complejas: tanto en Estados Unidos como en Alemania, los fiscales pueden negociar la condena con el acusado. Así, en vez de perseguirlo durante 6 años para luego quizá sobreseerlo, prefieren acordar una pena inmediata de 2 años, pero que también les permita apuntar con su testimonio al siguiente y superior eslabón de la cadena.

Honestidad brutal, sí. Pero es cierto. Lo mires por donde lo mires, 100%, cierto.

pd: más datos y más textuales, en mi grabadora.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿En qué valija te inspiraste?

Hay veces en que la verdad supera la ficción. Con creces. Tanto que por momentos desafía la paciencia y credulidad de la audiencia.

Ahora llegó otro de esos momentos mágicos: ¡María de Luján “Lorena” Telpuk sacará su propia línea de valijas!


Parece una joda, pero no lo es.

La entonces (luego renunció) agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que paró la ya legendaria valija con casi US$ 800.000 que unió para siempre su vida a las de Claudio Uberti, Victoria Bereziuk y Guido Alejandro Antonini Wilson, ahora vende maletas.

¿Serán marca “Telpuk”? No lo aclaró.

Sí remarcó, no obstante, su expertise maletinesco. “Conozco un montón de valijas y quería darle utilidad a esos conocimientos”, argumentó. “Las valijas muy grandes son muy incómodas. Uno de los problemas de esta medida es que la mujer no puede maniobrarla bien”, indicó.

Con lo ocurrido aquella madrugada del 4 de agosto de 2007 en su cabeza, la luego modelo de Playboy y aspirante a “Patinando por un sueño”, abundó: “El tamaño mediano en maletas es el mejor. Ni tan grandes ni tan chicas. Además, fue el que personalmente me cambió la vida”.

Surrealismo puro.

Antonini Wilson no es mexicano

Tiempo atrás, allá por noviembre de 2010, escribí sobre las notorias similitudes y groseras diferencias entre el “maletinazo” de Claudio Uberti y Guido Alejandro Antonini Wilson, y las aventuras de dos mexicanos en Buenos Aires.

El lunes, sin más, se profundizaron esas diferencias. ¿Por qué? Pues porque la fría crónica dirá que el Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 2 convalidó la propuesta de juicio abreviado (en vez de juicio oral) que negoció el fiscal Mariano Borinsky y condenó a los dos mexicanos por el delito de lavado de dinero en grado de tentativa. Pero va más allá.

1. Los condenó a ambos a 3 años de prisión en suspenso. No irán a prisión.

2. Los 647.400 dólares decomisados pasarán a las arcas del Estado nacional.

3. Los fiscales involucrados (Borinsky en la etapa previa a la oral, la fiscal María Luz Rivas Diez, foto) son los mismos que intervienen en el “caso Antonini”.

4. Ambos casos se trata de dinero traído en valijas.

5. Un decomiso fue en el Aeroparque (“maletinazo”), el otro (mexicanos) en Ezeiza.

6. La brecha temporal entre ambos decomisos fue de 22 meses (4 de octubre de 2005, los mexicanos; 4 de agosto de 2007, Antonini y Uberti).

7. Los mexicanos quedaron detenidos en el acto; a Antonini lo invitaron con café y medialunas mientras arreglaban qué poner en el acta de decomiso y luego lo dejaron marcharse (en un auto con chofer puesto por Uberti) al hotel Sofitel, donde a su vez lo esperaba su otra valija en su habitación (que de manera gentil le acercó otro colaborador de Uberti).

8. Y una diferencia esencial: los dos mexicanos eran dos mequetrefes, jóvenes, sin empleo fijo, solteros, sin nada que perder y mucho que ganar (si pasaban); en el otro caso, el involucramiento llegó hasta la cúspide misma del poder.

Así la cuestión, pues, la señorita Luz María Acosta Aguilera, de 33 años, de profesión “modelo publicitaria”, domiciliada en Guadalajara; y don Francisco Javier Guzmán Ramírez, de 26 años, soltero, “estudiante y músico”, se van pa’ sus casas y sin los billetes. Pero con el "honor" de cargar con la segunda condena por lavado en toda la historia del país (esta en grado de tentativa, la anterior a unos peces chicos cordobeses).

Antonini y Uberti, mientras tanto, siguen disfrutando de sus drinks… Lo que muestra las diferencias entre un valijero del poder y dos valijeros mexicanos que cayeron en Buenos Aires como paracaidistas, sin cobertura local...

pd1: el link al anterior post sobre el “Mexican Power”, acá.

pd2: el link a una nota de hoy en Clarín sobre esto, acá.

martes, 28 de junio de 2011

Truppel, el peligroso

Inteligente y manipulador, tan agudo como peligroso, Andrés Truppel retornó a la Argentina a fines de 1996. Volvió a la filial de Siemens en Buenos Aires, donde había dado sus primeros pasos dentro de la multinacional, como su nuevo responsable financiero o “CFO”, tras una larga carrera que incluyó escalas en Alemania, Estados Unidos y México.

Llegó en el momento justo para bailar a lo grande por la dimensión paralela del Proyecto DNI.

Y bailó.

Junto a Luis Schirado y Carlos Sergi conformó una trilogía legendaria, según cuentan los que saben del Proyecto DNI. Una sociedad legendaria, respaldada desde Alemania por otro nombre poco conocido, pero decisivo en la trama, Herbert Hans Steffen, quien conocía tanto del mundillo político y empresarial criollo que dentro de “La Casa” lo apodaron “Míster Argentina”.

Truppel no terminó de acomodarse en su nueva oficina cuando empezó a detectar pagos extraños a intermediarios peculiares, pilas de dinero en efectivo que iban y venían, y negociaciones con una filial de Siemens, Business Solutions, a la que todos llamaban por sus siglas: SBS.

A partir de entonces, Truppel intervino en reuniones clandestinas -como la celebrada en Miami Beach-, conversó con Ulrich “Uli” Bock sobre su memo flamígero, negocios pagos cuanto menos polémicos, denunció amenazas y secuestros (incluso de chiquitos de ejecutivos locales de Siemens) para presionar en Alemania por pagos indebidos, declaró en el arbitraje secreto en Zurich y mucho, muchísimo más.

Hoy vive tranquilo en San Isidro.

pd: más datos, en el libro.

lunes, 27 de junio de 2011

Ah... memorandos, divino tesoro

Sistemáticos hasta para los pagos cuanto menos polémicos, los alemanes redactaron varios memorandos sobre el Proyecto DNI.

Este es otro de ellos (y uno de los más interesantes).

Para leerlo, hay que tomar en cuenta la numeración del gráfico superior y revisar lo que aparece en el cuadro inferior, con los mismos números.

Así, por ejemplo, el 1) corresponde al ex ministro de Justicia, ex Auditor General de la Nación y ex ministro de la Corte Suprema, Rodolfo Barra, quien figura como supuesto receptor de US$ 5 millones.

Luego, los puntos 2, 3, 7, 8, 9, 14, 16 y 17 se vinculan al lobbista e intermediario de la trama paralela, Carlos Sergi, con distintas sociedades propias y ajenas (MF, MFast, Rodmarton, Air Traffic Control, Printrak e Invercasa).

El punto 6) es para CHT Auditores, la sociedad pantalla uruguaya de interesante cercanía al ex presidente Carlos Menem y a la que ya aludí la semana pasada.

Y en el punto 12) figura “DLR”, es decir, el ex presidente Fernando de la Rúa junto a US$ 6,5 millones, aunque vale una aclaración: en el cuadro inferior consta que el monto se dividiría en US$ 2 millones por un decreto (vinculado al Proyecto DNI), otros US$ 2,5 millones para las elecciones legislativas y otros US$ 2 millones para las presidenciales. Y de la quinta columna del cuadro superior (titulada “Plan”) surge que al menos hasta ese momento no se la había abonado un duro.

pd: más datos, en el libro.

sábado, 25 de junio de 2011

No es ningún cuento chino

Si en la Argentina suele denunciarse la impunidad imperante, en China ofrecieron un refuerzo dramático de esa impresión.

La Justicia de la provincia de Henan condenó a la pena capital al ex gerente general del departamento de Recursos Humanos de la compañía de telefonía celular nacional, Shi Wanzhong, tras hallarlo culpable de aceptar coimas de Siemens.

La Corte le impuso, sin embargo, un período de dos años bajo revisión especial, lo que en las prácticas tribunalicias chinas suele traducirse en la conversión de la condena de muerte en una larga pena de prisión.

A Wanzhong, que recibió algo más de US$ 5 millones de los muchachos de Siemens, también se sumó Tian Qu, otro burócrata chino coimeado. En su caso, la pena que recibió fue de 15 años tras las rejas.

Una penal capital (que repudio bajo cualquier circunstancia) y una pena a 15 años de prisión en China; multas y penas de 2 años de prisión condicional en Alemania (como ocurrió con Hans Hartmann y Michael Kutschenreuter [fotos], quien bastante sabe del Proyecto DNI) y… nada en Argentina.

Pd: más datos sobre el caso chino por un medio chino, acá.

viernes, 24 de junio de 2011

El apriete de Sergi

Corría febrero de 2003 y, harto ya de las idas y vueltas, el lobbista e intermediario de los rubros más escabrosos del Proyecto DNI decidió poner por escrito sus reclamos y advertencias.

Para eso, le escribió una carta dirigida a Andrés Truppel, el CFO de Siemens Argentina, y a Herbert Steffen, quien se ganó el apodo "Míster Argentina" tras presidir la filial local de la multinacional durante varios años. Steffen viviría luego una situación increíble con (y su propio apriete por) un juez federal argentino, pero eso será el centro de otro post...

La cuestión es que bajo el rótulo "Confidencial" [ver arriba], Sergi le recordó a ambos las reuniones secretas que mantuvieron en Miami y en Madrid, y los acuerdos verbales sellados en ambas ocasiones.

Sergi también les anticipó que si no se concretaba lo acordado (es decir, más $$$), abriría un tan incómodo como multimillonario reclamo arbitral en Suiza o en Estados Unidos, prescindiendo del acuerdo de confidencialidad.

Lo interesante es lo que escribió a continuación: "Esto podría ir en detrimento de la imagen de la compañía y de sus ejecutivos. No asumiremos ninguna responsabilidad por este riesgo muy real". En particular, recordó, desde que actuó siempre "de acuerdo a los deseos de la corporación".

Eso y lo que dijo Sergio Schoklender al recordar que él era apenas un empleado de Hebe de Bonafini es lo mismo. Es decir, "si yo bailo, vos bailás; y si yo caigo...".

Mal no le fue a Sergi con su apriete...

pd: más datos, en el libro.

jueves, 23 de junio de 2011

Herr Kirchner en Munich

Con más de 100 años en el país, Siemens afrontó una de sus peores etapas en la Argentina entre 2002 y 2003 (y eso que sobrellevó unas cuaaaantas...), durante el epílogo de la presidencia de Eduardo Duhalde, cuando dio por perdido el Proyecto DNI y demandó al Estado ante el CIADI por más de US$ 600 millones.

El reacercamiento comenzó luego, con el patagónico Néstor Kirchner ya en la Casa Rosada. Y del lado germano los interlocutores fueron los mismos de siempre, liderados por el vicepresidente de Siemens a nivel mundial, Uriel Sharef (el mismo que procesó la semana pasada la Fiscalía de Munich, acusado de liderar el lado clandestino del Proyecto DNI).

El primer gran paso fue la visita de Kirchner a la planta de Siemens en octubre de 2004. Fue para una recorrida formal y un discurso público junto al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y al legendario pingüino inflable.

El segundo paso ocurrió seis meses después, el martes 12 de abril de 2005, en el hotel Regent de Munich. De un lado, Kirchner y De Vido; del otro [foto arriba], Sharef y el CEO de Siemens Argentina, Matthias Kleinhempel (el mismo que, como conté en un mail anterior y por orden de Sharef, gestionó un pago indebido para Carlos Sergi por US$ 4,7 millones que dibujaron con facturas truchas).

Hablaron sobre la central Atucha II, futuras licitaciones, proyectos en carpeta y el reclamo ante el CIADI. “Sería bueno si esto se termina”, planteó Kirchner, con su clásico saco cruzado desabotonado.

Para octubre de 2006, y previa negociación de los detalles con De Vido, la relación bilateral quedó más que encarrilada. La floreciente Electroingeniería se sumó a Atucha II y Siemens ganó la polémica licitación (que derivó en una denuncia penal, luego archivada) para construir las centrales termoeléctricas “Timbúes” y “Manuel Belgrano” por más de US$ 1100 millones. Es decir, un monto similar al que, en su máximo esplendor, debió abarcar el Proyecto DNI.

Business are business...

pd: más datos sobre aquel encuentro en Munich, acá, acá y acá.

miércoles, 22 de junio de 2011

"Signos de peligro"

El que se quema con leche, ve una vaca y llora.

Así dice el refrán y bastante debieron llorar dentro de Siemens después de todo lo que sobrellevaron en el Proyecto DNI.

Tanta leche y tantas vacas padeció que bien entrado 2008, la filial de la multinacional en la Argentina difundió una “Guía de Cumplimiento Normativo – Lucha contra la corrupción”.

La verdad sea dicha, ofrece seis pautas que exceden a Siemens y que pueden servir en toda ocasión, para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero.

Al abordar cómo cómo deben relacionarse sus ejecutivos con los intermediarios, consignó los llamados “signos de peligro”. En particular, cuando dicho intermediario/lobbista/facilitador:

- Parece no disponer de la suficiente cualificación o de personal suficiente;

- Está designado o es recomendado por un representante gubernamental;

- Exige que su identidad se mantenga oculta;

- Exige que se le abone en efectivo o por adelantado o mediante pagos offshore;

- Exige que Siemens [pero léase cualquier empresa a la que aborde] elabore documentos falsos;

- Exige una compensación desorbitada en relación con el valor de los servicios proporcionados;

- Trata de obtener el reembolso de gastos inusualmente elevados o no documentados.

Cualquier semejanza con tantos otros escándalos de corrupción, obvio, NO es mera coincidencia…

martes, 21 de junio de 2011

El que da de comer y el que...

No pensaba escribir este post. Pero me pareció maravilloso el dibujo que trazó mi colega del diario, Alfredo, para ilustrar mi nota sobre la más grande usina de facturas truchas y creo que la situación se invirtió y la sola imagen justificó el artículo.

El dibujo, más simple y elocuente, imposible.

Porque escribí sobre Roberto Gustavo Viazzo, el más grande "panadero" de facturas apócrifas que jamás conoció la historia tributaria argentina. Que quizá incluso siga horneando sus truchadas en alguna ciudad del interior (o quién sabe, quizá incluso en la propia Buenos Aires).

Pero el dibujo fue más allá. Y aunque yo consigné varias de las grandes empresas que se beneficiaron de la Panadería Viazzo (Metrovías, Ledesma, Atanor, Siemens, Coto, Disco, Gotti, Telecom y un larguísimo etcétera que incluye también al mismísimo Congreso de la Nación), y que estas prestigiosas firmas terminaron por acogerse a la moratoria por más de $ 615 millones, la imagen muestra mucho más.

Muestra, en suma, que para bailar el tango se necesitan dos. El que hornea la factura apócrifa y el que se la lleva y la filtra en sus balances para evadir impuestos o esconder el pago de coimas.

pd: la nota, acá.

De Siemens a Menem, vía Hong Kong

Firma singular entre tantas otras firmas singulares, la trama de los fondos clandestinos que circularon por el mundo a cuenta del Proyecto DNI incluyó a la sociedad pantalla “CHT Auditores y consultores”.

Con domicilio en Montevideo y cuenta bancaria en el HSBC, estaba vinculada a un operador financiero uruguayo, Gonzalo Carlos Hordeñana Elichiribehety. Y quedó registrada en los registros contables de Siemens con un instructivo para el cobro de US$ 2,6 millones en 3 tramos.

Allí consta [ver la copia facsímil] el remito enviado por Hordeñana al ejecutivo de Siemens, Ulrich Bock, para que gire fondos a una ignota cuenta bancaria al otro lado del planeta. ¿Por qué? ¿Para beneficio de quién?

Antes de ese instructivo, vale recordar, el operador uruguayo también figuró en 2001 en el llamado “informe Carrió” sobre el lavado de dinero, cuando apareció entre cientos de otras sociedades uruguayas como “Hordeñana y Asociados – Sociedad de Bolsa SA”.

Hordeñana también apareció pegoteado a Ondisur SA., otra sociedad off-shore que a su vez declaró como su domicilio en Buenos Aires una residencia en la calle Echeverría 3535 del barrio de Belgrano.

Allí, a su vez, el ex presidente Carlos Menem llegó a conceder entrevistas a la prensa, aunque siempre se tomó la molestia de aclarar que la casa no era de él, sino de su hija Zulemita.

pd: más datos sobre Menem y la residencia en Belgrano, acá y acá y acá y acá; Hordeñana en el informe Carrió, acá.

domingo, 19 de junio de 2011

El undécimo mandamiento

Tiempo atrás, Reinhard “el Maestro del Desastre” Siekaczek dio su más larga (y casi única) entrevista a un consorcio de medios conformado por la cadena pública de televisión norteamericana, PBS, al portal ProPublica, la Universidad de California – Berkeley, y The New York Times.

Lejos de los estereotipos sobre los ejecutivos corruptores como hombres oscuros, malvados, riquísimos, pedantes y soberbios, Siekaczek mostró otra imagen. La de un burócrata que actuó para salvar su empleo y el de sus amigos y colegas de Siemens, casi una obligación moral.



En un momento, sin embargo, se preguntó cómo pudo ser tan idiota como para sentir semejante lealtad hacia la compañía. “Es difícil saberlo”, se planteó. Más aún desde que le dieron una “patada en el trasero”, al igual que a muchos de sus pares, a diferencia de los máximos ejecutivos de la multinacional.

Más aún, Siekaczek relativizó el impacto que el escándalo podría causar en el buen nombre e imagen de Siemens. “Desde que la corrupción es muy común en muchos países, la gente sólo dirá que se trató de mala suerte y que rompió el undécimo mandamiento”, argumentó con una apenas insinuada sonrisa.

¿Cuál es esa pauta moral faltante en la tabla de Moisés? “El úndecimo mandamiento es –dijo-, que nunca te atrapen”.

pd: el video completo (3:49), en PBS, acá; y en la del NYTimes, acá.

viernes, 17 de junio de 2011

Storani y una trama confusa

No sólo los peronistas (version menemato, duhaldismo y K) quedaron bajo sospecha a la hora de lidiar con Siemens. No. También algunos radicales bailaron al son de los billetes.

Así surge de los documentos internos de la multinacional germana que, sin embargo, marcan un fuerte distingo entre los compañeros y los correligionarios.

A la hora de lidiar con funcionarios menemistas, los ejecutivos alemanes se muestran convencidos de que sí, de que el dinero se envió y de que llegó (en todo o al menos en parte) a destino.

Pero cuando de radichetas se trata, como siempre, la mano comienza a complicarse, a dar vueltas y, al final, no queda claro qué pasó.

¿Cómo es eso? Pues que el entonces ministro del Interior, Federico Storani [foto], figura como presunto receptor de US$ 6 millones que Siemens le giró para evitar que la Alianza rescindiera el contrato. Y el dinero salió de las cajas negras de la compañía. Pero nadie está seguro de si llegó a destino.

O dicho de otro modo… si el o los intermediarios (o uno de su propio equipo) se comieron la guita. O si quien intermedió invocó el nombre de Storani en falso. O si…

En suma: Siemens abrió su billetera, que Carlos Sergi participó en múltiples negociaciones en los que se habló de aceitar a funcionarios del gobierno de Fernando de la Rúa (Miami Beach, julio de 2001, es una de ellas), y Storani figura en los registros de los piratas junto a dos de sus colaboradores (Miguel Berri y César Martucci), pero que nadie tiene claro qué pasó. Si cobró o si lo caminaron.

Lo que sí queda claro, en simultáneo, es que Siemens acumuló desde entonces un profundo resentimiento por Carlos Sergi y por un radical en particular, Berri. Pero los motivos de eso serán centro de otro post.

pd1: en cuanto logre escanearlo subiré uno de los memos en los que aparecen Storani y Berri junto a la cifra mágica de los US$ 6 millones.

pd2: más datos, en el libro.

El último mosquetero, libre

Franklin Davis Durán Guerrero recuperó su libertad, según informan los principales (y más serios) medios venezolanos de comunicación.

Así, comienza a cerrarse el capítulo gringo del "maletinazo", en el que Durán fue el cuarto y último detenido y condenado en Miami por actuar como agentes encubiertos del gobierno de Hugo Chávez.

Según surge de múltiples pruebas (grabaciones, videos, testimonios, papeles), Durán intentó acallar (por las buenas -US$ 2 millones- o por las malas -amenazas varias) a Guido Alejandro Antonini Wilson junto a los también venezolanos Moisés Maiónica y Carlos Kauffmann, y el uruguayo Rodolfo Wanseele Pacciello.

La diferencia entre Durán y los otros tres, sin embargo, fue que Durán fue el único que mantuvo su inocencia hasta el final, se negó a declararse culpable y arribar a un acuerdo con la Fiscalía y llevó la pelea hasta el juicio por jurados.

Durante ese juicio, además, quedó claro que Durán mantuvo reuniones con funcionarios del gobierno de Hugo Chávez (ministros incluidos), se movió como Pancho por su casa dentro de la petrolera estatal PDVSA y en la Dirección de Inteligencia (la entonces Disip), y hasta manejó información de la Presidencia misma de su país...

Simpático, entrador, bon vivant, dueño de la legendaria Ferrari y de la mansión que ilustraron infinidad de páginas de revistas y de minutos por televisión, Durán se convirtió ahora en el último mosquetero en retornar a la calle tras cumplir con el 70% de su condena a cuatro años.

Según informó primero Globovisión y luego replicaron El Nacional, El Universal y otros, el el ex amigo (y hasta compadre) de Antonini recuperó su libertad el 3 de este mes, aunque deberá continuar bajo un régimen de control.

Los medios venezolanos también informan que el empresario, dueño de las compañías del sector petrolero más importantes de su país, podría retornar a Caracas en cualquier momento, lo que sin embargo no está tan claro.

Mientras tanto, los US$ 800.000 aún esperan en Buenos Aires que alguien los quiera como propios...

jueves, 16 de junio de 2011

Torino Top 30

Me informan desde Editorial Planeta que según los rankings de venta que recibieron durante las últimas 36 horas, "Las coimas del gigante alemán" figura entre los 30 libros más vendidos en las principales cadenas de librerías del país como, por ejemplo, Yenny.

La verdad, soy un ignorante absoluto en estas lides. Pero me dicen desde Planeta que es un muy buen dato por lo siguiente:

1. El libro aún no se promocionó NADA por televisión, que es el factor decisivo para impulsar las ventas;

2. El libro lleva apenas dos semanas en las librerías;

3. El libro no trata sobre sexo, deportes o autoayuda, ni es de lectura “pochoclo”, ni de un autor conocido. Por el contrario, se centra en algo tan incómodo como la corrupción (tema que, a su vez, no figura entre las prioridades de los argentinos en todas las encuestas de los últimos años).

Así que, visto y considerando todo lo antedicho (y dado que en términos tenísticos el libro podría equipararse a Juan Ignacio "Torino" Chela post-Roland Garros), ¡GRACIAS!

pd1: y si aún no lo compraste, podés hacerlo para vos Y para tu padre en su día (nótese la "Y" en vez de la "O”) acá y acá y acá y acá y en Uruguay, acá.

pd2: fin del espacio publicitario.

pd3: a continuación, retomaremos la programación habitual de este blog.

miércoles, 15 de junio de 2011

La cumbre secreta de Sergi y Sharef

La Fiscalía de Munich confirmó el qué, pero no detalló quién.

Así podrían resumirse las últimas novedades que llegan desde Alemania.

Al decir de las agencias de noticias AP y Reuters, un ex director de la multinacional Siemens AG fue acusado de abuso de confianza por el presunto pago de sobornos para que le adjudicaran a la compañía un proyecto en Argentina. Y se encamina a afrontar un juicio oral.

El comunicado que emitió la Fiscalía detalló que el ejecutivo, del que no informó su nombre, fue miembro del directorio mundial de Siemens entre el 2000 y el 2007, y que como tal fue el máximo responsable de los negocios en América.

Eso e identificar a Uriel Jonathan Sharef [foto] por su nombre es lo mismo.

Según la Fiscalía de Munich, Siemens consiguió un proyecto en Argentina para producir los documentos de identidad y pasaportes y que, aun cuando el contrato se rescindió en 2001, se pagaron sobornos por al menos US$ 27 millones a representantes del Gobierno a través de intermediarios (es decir, Carlos Sergi).

La Fiscalía detalló, además, que el ejecutivo [Sharef] y un emisario del Gobierno [Sergi] mantuvieron una reunión personal que se realizó en Munich, en noviembre de 2003, donde acordaron el desembolso de otros US$ 4,7 millones que serían justificados por medio de contratos falsos.

¿En qué me apoyo para identificar a Sharef y a Sergi como los protagonistas de esa cumbre secreta? Entre otros, en las respuestas del propio Sharef al ser interrogado en Munich (cuya copia tengo tras viajar a Alemania), en el testimonio de otro ejecutivo de Siemens (del doctor Peter Gnam, cuya copia también tengo) y en un índice cronológico de los investigadores germanos (cuya copia también tengo).

De esos tres documentos surge que:

- Según Sharef, a pedido del entonces CEO de Siemens Argentina, Matthias Kleinhempel, se reunió “con Sergi, en noviembre de 2003, aquí en Munich, en un hotel o en [su] oficina”; que en ese momento Sergi se presentó por su cuenta, sin invocar a la sociedad pantalla MFast; y que Sergi le reclamó dinero. “Le comuniqué que podía presentar un cálculo de sus gastos a Kleinhempel que se lo pasaría a SBS [otra rama de Siemens], que luego tendría que verificarlos”.

-Según Sharef, le planteó además a Sergi que “sus reclamos tendrían que terminar”. Y que a cambio, el lobbista le “comunicó el monto exacto, que lo había calculado en 4,7 millones de dólares”.

Kleinhempel, vale aclarar, da otra versión sobre lo ocurrido y que él no le pidió nada a Sharef, sino que por lo contrario, su entonces jefe le ordenó que se encargara de conseguir las facturas apócrifas que permitieran justificar/tapar la salida de US$ 4,7 millones de los balances oficiales de la compañía.

Pero eso será material para otro blog. Y, en rigor, ya es parte del libro.

Ergo…

Más datos, en “Las coimas del gigante alemán”.

martes, 14 de junio de 2011

El memo flamígero

Entre los cientos de documentos internos de Siemens que recopilé durante los últimos tres años para el libro “Las coimas del gigante alemán” aparecen muchos memorandos redactados por ejecutivos de la multinacional. Y entre ellos prevalece, sin duda, el famoso memo del 22 de octubre de 1999.

Escrito por Ulrich Bock, alias “Uli”, durante su paso por Buenos Aires, su memo incluye las iniciales de algunos de los receptores de las presuntas coimas que la compañía desembolsó para obtener el llamado “Proyecto DNI”.

Casi tres años atrás, el 11 de agosto de 2008, el semanario Der Spiegel reveló la existencia de este memo. El título de la nota, aunque escrito en alemán, resulta muy entendible: “Millionen für Menem?”. Pero la revista jamás llegó a publicarlo, ni a revelar su autor. Así que esta es la primera vez que sale a la luz:

Se lee poco y mal, sí, pero podrán imaginarse cuánto me costó obtenerlo (si hacen click sobre la imagen se expande y se ve mejor)…

En el tercio inferior, aparece:

-7’5 L.S. Luis Schirado!

-9’75 C.C. Corac Just min?

-9’75 H.F. ?

-16’ C.M. [Blas Medina] Menem?

-7,5 C.S. Carlos Sergi?

Schirado era el entonces CEO de Siemens Argentina; Carlos Corach, el ministro del Interior (no de Justicia como figura), “H.F.”, el interventor en Migraciones, Hugo Franco; Blas Medina, un poderoso lobbista todoterreno de los '90s; a Menem no es necesario presentarlo; y Sergi, el intermediario clave para la felicidad clandestina.

Una aclaración final: cuando la Fiscalía de Munich lo interrogó sobre el memo [tengo copia de dicho interrogatorio), Bock respondió: “Sí, esa nota la escribí yo. Allí resumí quién había recibido dinero de acuerdo al señor Sergi”.

“Uli” aclaró, sin embargo, que no todo lo que estaba anotado en el memo lo había escrito él. Entonces la Fiscalía le exigió más detalles. En particular, quién era el receptor del premio mayor de los 16 millones de dólares. Sin más, Bock le apuntó al ex Presidente: “Seguramente con la abreviación ‘CM’ quise decir Carlos Menem”.

pd1: el artículo de Der Spiegel de 2008, acá.

pd2: más datos sobre este memo, en el libro.

lunes, 13 de junio de 2011

El maestro del desastre

Puestos a bailar, el núcleo duro dentro de Siemens eligió a uno entre todos ellos como el encargado de la clandestinidad: el ingeniero Reinhard Siekaczek [foto].

Lo escogieron, aunque suene paradojal, por su pulcritud y su honestidad personal. ¿Cómo es eso? Pues que no podían correr riesgos de un derrape si optaban por un pródigo, un borracho o un mujeriego. Y, como máximo, a Siekaczek sólo podían enrostrarle que le gustaba darse sus gustos en el buen comer, como atestiguaba su abdomen algo generoso. Pero nada más.

El ingeniero de figura rechoncha y nariz puntiaguda primero se negó a aceptar el encargo, según contaría muchos años después a la Justicia alemana. Pero terminó por ceder aquella noche ante lo que percibió como una realidad inmutable: si las coimas no continuaban, perderían licitaciones frente a las otras multinacionales que sí adornaban a granel alrededor del mundo. Ergo, adiós contratos. Ergo, miles de empleados -quizá ellos mismos- perderían sus puestos de trabajo. Ergo, sobornar era un mal necesario para impedir un mal mayor. Ergo, coimear orillaba con una obligación moral.

Muy pronto, Siekaczek se ganaría un apodo dentro del circuito negro de Siemens: “El Banquero”. Aunque él prefirió otro más irónico y, a la vista de todo lo que ocurrió luego, más profético: “El Maestro del Desastre”.

pd1: más datos, en el libro.

sábado, 11 de junio de 2011

Sharef, estás nominado

Uriel Jonathan Sharef, el ejecutivo de más alto rango dentro de Siemens a nivel mundial involucrado en las coimas del Proyecto DNI, quedó a un paso de afrontar un juicio oral, que podría abrirse a fines de este año.

Según reportó el diario Sueddeutsche Zeitung, la Fiscalía de la ciudad de Múnich tiene lista una demanda contra Sharef [en la foto, el ejecutivo a la derecha], una información que una vocera de la propia Fiscalía optó por no comentar.

Según el Zeitung, donde trabaja uno de los mejores periodistas de investigación de Europa, Klaus Ott (a quien conozco y me ayudó en mi libro, pero ni a palos puedo decir que es mi amigo, me queda grande el mote), Sharef es acusado de haber estado involucrado en el sistema de cajas negras y pagos de soborno para conseguir o acelerar contratos en el Sudamérica.

Entre los receptores de los sobornos, el Zeitung alude a ministros y subsecretarios del gobierno del presidente Carlos Menem para un contrato de fabricación de documentos de identidad digitalizados. Es decir, tal y como revelé en el libro (suena algo pedante escribir algo así, ¡pero después de tres años de investigación una buena tengo que tener!).

Sharef, un israelí nacionalizado alemán que trabajó casi 40 años para Siemens, aún sostiene que no cometió nada ilegal. En la causa por el contrato en Argentina dijo que "con seguridad" nunca había dado instrucciones para efectuar pagos con excepción de los casos en el caso de que tuvieran una base legal "limpia".

De los documentos y testimonios recopilados para el libro en la Argentina, Alemania y Suiza, entre otros países, sin embargo, surge otra imagen de Sharef. Tanto, que quizá deba explicar las órdenes que le dio a dos ejecutivos de Siemens en Buenos Aires (Andrés Truppel y Matthias Kleinhempel, en la foto, el de la izquierda) para completar los pagos negros por millones de dólares a determinados personajes, a través del intermediario Carlos Sergi. Y de cómo fue él, también, quien lideró la reconstrucción de los vínculos (y los negocios) con la Argentina en los tiempos de los Kirchner.

Según el Zeitung, por último, los resultados de las investigaciones de una comisión especial de la policía criminal de Baviera llenan muchas carpetas (doy fé, yo tengo papeles por más de un metro de altura, tras mi paso por Munich).

pd: el link a la nota del Sueddeutsche Zeitung (en alemán), acá; algunos datos en español de una agencia internacional, acá; y más datos sobre las aventuras de Sharef, en el libro.

Achtung! Siemens ataca de nuevo

Y sí, los buenos muchachos de Siemens atacaron de nuevo.

La Fiscalía de Munich investiga al grupo industrial y tecnológico Siemens por un nuevo posible caso de corrupción, que ha llevado a la detención de tres directivos.

La fiscal superior Barbara Stockinger [foto], que no es la misma que investigó el anterior escándalo, dijo que la propia empresa ha levantado las investigaciones.

Se sospecha que los directivos detenidos acordaron a comienzos de 2011 el pago de sobornos a cargos políticos de alto rango del Ministerio de Energía de Kuwait, que invierte cantidades millonarias en la ampliación de su red de suministro eléctrico, para asegurarse la adjudicación de nuevos contratos.

Ahora, y tras el escándalo que consumió más de US$ 2200 en multas y auditorías entre 2006 y 2008, Siemens creó un departamento para luchar contra la corrupción, que es el que ahora disparó la alarma.

¿Pensamiento profundo? Y… a veces pasa… es muy difícil cambiar hábitos cincelados durante toda una vida laboral. Pero, dicho eso, es alentador que haya sido la propia Siemens la que detectó y denunció la tramoya. Quizá sea más relevante esta señal, más pequeña pero radical y nacida desde adentro de la compañía, que tooooodo lo anterior, forzado por un agente exterior (la Fiscalía)...

pd: más datos en el Financial Times, acá; en el Wall Street Journal, acá.

viernes, 10 de junio de 2011

Mauricio, que es Macri

El cónclave se concretó el miércoles 7 de enero de 1998, en Punta del Este.

Franco Macri lo lideró como anfitrión e incluyó a Héctor Colella, la mano derecha -y, en cuestión de cuatro meses, único sucesor público- de Alfredo Yabrán. También abarcó al entonces CEO de Siemens Argentina, Luis Schirado, al lobbista todorreno Carlos Sergi, a Nicolás Ciccone, por la imprenta que lleva (obvio) su nombre; y a Hugo Franco, por el Gobierno, como interventor en Migraciones.

Macri fue directo. Que dado lo que ocurría con Yabrán [tras el asesinato de José Luis Cabezas], Siemens ganaría el contrato por los DNI, que Carlos Menem mandaba decir que no quería más ruidos en la licitación, y que si limaban las asperezas entre ellos, cada uno lograría quedarse con uno de los negocios que hasta entonces pretendía “El Cartero”: Siemens con los DNI y el control fronterizo y Macri con el Correo Argentino (además, claro, de un jugosísimo resarcimiento).

Fue cuestión entonces de ponerse de acuerdo en los detalles. Y en los billetes. Siemens acordó la compra de la mayoría accionaria de la firma de Macri, Itrón, por una suma desproporcionada de dinero para lo que en verdad valía esa empresa: 150 millones de dólares por el 60 por ciento de sus acciones.

-Para evitar un escándalo, se acordó también un pacto de confidencialidad –recordó uno de los protagonistas, doce años después-. Por eso recién se anunció al año siguiente.

-¿Y Mauricio Macri?, pregunté, interesado por el heredero que como diputado y jefe de Gobierno porteño mantendría ciertos y notorios rasgos hedonistas.

El hombre esbozó una sonrisa y respondió como un látigo.

-Nada que ver. En plena reunión, apareció para saludar. Estaba jugando al tenis.

pd: el resto de aquel y otros encuentros en Uruguay y en Estados Unidos para cerrar el negocio entre Macri y Siemens, en el libro.

jueves, 9 de junio de 2011

Carlos Sergi vale $12 millones

Carlos Sergi, el intermediario que lo sabe todo sobre el lado oscuro del “Proyecto DNI”, vale 12 millones de pesos.

Eso, al menos, es lo que estimó el juez federal Ariel Lijo [foto], quien fijó en ese monto la libertad bajo fianza del ex director de Siemens y lobbista decisivo de la Argentina paralela de los últimos 35 años.

Sergi, que a los 78 años ya se había beneficiado con el arresto domiciliario, obtuvo antes un fallo favorable de la Sala II de la Cámara Federal, que ordenó su libertad, pero también le indicó a Lijo que fijara el monto de la fianza.

Según sus abogados (y me cuentan también múltiples fuentes que lo conocen y que aportaron a “Las coimas del gigante alemán”), el lobbista no está en condiciones mentales de afrontar un juicio. Es decir, que sería inimputable, pero eso deberán certificarlo los peritos médicos.

En cuanto a la fianza… sí, puede afrontar ese monto (y más también) sin mayores dificultades.

pd: más datos sobre Sergi, en el libro; y sobre la fianza, acá.

Corach y la Puerta de Brandenburgo

Astuto como pocos políticos argentinos, Carlos Vladimiro Corach podría ser torero (y de fuste) si viviera en España.

¿Por qué?

Pues porque el domingo, según me comentaron varios colegas y amigos, aplicó las tres grandes máximas que rigen en la lidia: parar, templar y mandar al toro.

Ocurrió durante el programa Hora Clave, cuando el coequiper de Mariano Grondona, Pablo Rossi, le preguntó sobre las revelaciones que incluí en “Las coimas del gigante alemán” que lo comprometen en el supuesto cobro de 9,75 millones de dólares en coimas en el Proyecto DNI.

Lejos de enojarse, perder el control y cometer un error, Corach empezó por elogiar mi trabajo y destacarme como uno de los mejores periodistas de investigación de la Argentina. Luego, relativizó el caso. Y, por último, retrucó con que si había alguna nueva prueba, debería presentarse ante la Justicia.

O dicho de otro modo, paró al toro, lo midió y esquivó las dudas sobre la sociedad panameña Mirror Development con una verónica, como los grandes en la arena.

¡Olé!

Y nada dijo, por ejemplo, sobre la reunión que un ex CEO de Siemens Argentina involucrado también en el Proyecto DNI, Herbet Steffen (alias "Míster Argentina") declaró bajo juramento en Munich que tuvo con él (Corach) y con el ex interventor en Migraciones, Hugo Franco, en el hotel Adlon de Berlín, donde ambos le habrían reclamado por las coimas pendientes.

¿Olé?

pd: en otro post, subiré los documentos sobre Mirror Development y Corach.

pd: más datos sobre la reunión en el hotel Adlon, a metros de la Puerta de Brandenburgo, en el libro.

miércoles, 8 de junio de 2011

Sergi, libre bajo fianza

Carlos Raúl Sergi, el hombre clave para comprender toda la operatoria paralela del Proyecto DNI, recuperará su libertad plena. Así lo dispuso la Cámara Federal, que ordenó su excarcelación tras estimar que no hay indicios para sospechar que no se someterá a la investigación.

El juez federal Ariel Lijo había ordenado su detención el 10 de mayo, luego de que el otrora poderoso (y silencioso) lobbista rosario faltó siete veces a su indagatoria. Pero, en rigor, jamás pasó un minuto en una cárcel. Por su edad (78 años) se acogió al beneficio del arresto domiciliario, que cumplió en su piso de las torres Le Parc.

El abogado defensor de Sergi, Carlos Daray, reclamó la semana pasada “el cese de la detención” de su cliente [foto, aunque hoy está muy desmejorado], que padecería graves problemas de salud que lo tornarían inimputable. Pero Lijo rechazó su pedido por lo que calificó como la “actitud reiteradamente esquiva” del lobbista, tendiente a obstaculizar la investigación.

Ayer, sin embargo, la sala II de la Cámara Federal -Martín Irurzun y Eduardo Farah-, revocó la denegatoria de la excarcelación de Sergi, al que ordenó liberar bajo fianza. “La situación, básicamente apoyada en la posibilidad de obstrucción del proceso, no es insuperable en el caso”, concluyó.

Ya otra vez en plena libertad, la duda ahora pasa por su capacidad mental. Es decir, si los médicos determinan que puede someterse o no a un proceso penal y, entre otras posibilidad, si recuerda todo lo que vivió. Y otra discusión sería si además de recordarlo, desea contarlo (y en ese caso, qué despelote se armaría…).

DNI - la ruta de las coimas

El lado oscuro del “Proyecto DNI” refleja cuán complejo es investigar los delitos económicos o “de cuello blanco”.

¿Por qué? Pues porque la operatoria clandestina abarcó reuniones en Miami, Madrid, Munich, Berlín, Punta del Este, Buenos Aires, Zurich y Nueva York. Y el uso de cuentas bancarias y/o sociedades en al menos la Argentina, Uruguay, Panamá, Costa Rica, Islas Vírgenes Británicas, República Dominicana, Estados Unidos, Alemania, Suiza, España, Luxemburgo, Dubai y China continental y Hong Kong.

O resumido al extremo, equivale a esto:

Sólo verificar cada uno de estos pasos implicará para el juez federal a cargo de la pesquisa local, Ariel Lijo, un farragoso esfuerzo de exhortos diplomáticos que muchas veces jamás son respondidos.

Investigar estos delitos resulta aún más complejo, además, porque también incluye desembolsos cash que no dejan rastros. Pero que fueron tantos que hasta afectaron la salud de algunos valijeros, como le ocurrió a un empleado de Siemens AG que testificó que debió entregar una maleta tan cargada que padeció problemas de espalda.

¿Cuán pesada debe ser una valija para aquejar la salud de su transportista? Una idea la ofreció un protagonista clave de esta trama oscura dentro de Siemens, Reinhard Siekaczek. Experto de lo clandestino, estimó: “No necesitas un maletín o una maleta grande para un millón de euros. 200.000 euros pueden llevarse cómodamente en el bolsillo de un sobretodo”.

martes, 7 de junio de 2011

Cascales, la fedataria

Marta Cascales es una mujer singular. Y no por razones de pareja, aunque lo esté con el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno. Ella, por cuenta propia, se ha ganado sus méritos para la trascendencia pública.

El último capítulo conocido ocurrió, en realidad, en 2003, durante los albores del kirchnerismo, cuando prestó su conformidad como escribana pública a la conformación de Meldorek SA, la firma que tiene a Sergio Schoklender como su mayor accionista (90%) y que ahora concentra las sospechas de corrupción.

Luego de eso (y antes de defender a Moreno a las piñas, en 2008, en pleno conflicto con el campo en medio de un restaurante), junto a la esposa del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, Alessandra Minnicelli, asesoró al entonces titular del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti.

¿En que asesoraron al entonces embajador "paralelo" de la Argentina en Venezuela? Pues en el armado de los fideicomisos bilaterales que luego fueron la figura estelar de la denuncia por “corrupción” que el embajador Eduardo Sadous emitió en su ya legendario cable diplomático, dos años antes del estallido del "maletinazo".

pd: más datos sobre Cascales, Schoklender y los negocios con Venezuela, acá y acá.

Randazzo y mi profesor de matemáticas

Durante las últimas semanas, el Gobierno salió a promover (lo cual es bueno) la confección de los nuevos y celestes documentos nacionales de identidad (DNI), trámite que podría completarse en 15 días y por apenas un puñado de rupias.

Más allá de la veracidad de ese plazo (que en no pocas ocasiones no se cumple), lo relevante para este blog (y el libro que escribí) es cuando el ministro del Interior, Florencio Randazzolo compara el precio actual con el contrato de Siemens.

"En los 90 teníamos un Estado que se desentendía de todo y corrupto", planteó Randazzo, quien añadió que "en aquellos años se le cedió a Siemens. Nosotros digitalizamos el país, creamos una estructura en todo el territorio. El documento costaba 32 dólares, y el de ahora de los adultos, cuesta 32 pesos".

Un par de aclaraciones:

1. Como decía mi profesor de Matemáticas, Randazzo compara peras con manzanas. Comparar lo que acordó cobrar Siemens con lo que se cobra ahora por los DNI no tiene NADA que ver. Aquel contrato (caro) incluía mucho más obligaciones (digitalización de todas las fichas electorales, controles de fronteras, sistematización de las huellas dactilares, confección de los pasaportes y, sí, también los DNI); este sólo es por los DNI, con tecnología que en parte fue entonces aportada por (y afanada por el Estado a) Siemens.

2. Comparar 32 "dólares" con 32 "pesos" es, además, una chicana berreta. Para empezar, porque 32 dólares repercute en la cabeza de quien lo escucha multiplicado por el tipo de cambio actual. Es decir, que cuando Randazzo dice "32 dólares", de inmediato el receptor calcula por cuatro: 128 pesos. Pero vale recordar que en aquellos tiempos regía la convertibilidad. O dicho otro modo, Randazzo debió decir "32 pesos/dólares" contra "32 pesos".

Aclaro esto porque a Siemens se le pueden achacar unas cuantas trapisondas (y así lo expuse en "Las coimas del gigante alemán", que me anticipan que sería incorporado al expediente judicial como prueba indiciaria), pero como remarcaba el filósofo contemporáneo Héctor Panigassi, "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa".

O dicho de otro modo, si mi profesor de Matemáticas de 2° año del secundario, Don Julio (que no Grondona) le toma examen a Randazzo, lo parte como a un queso. A marzo, directo.

pd: los últimos e incorrectos floreos de Florencio, acá.

lunes, 6 de junio de 2011

La lista de Uli

Ayer, el suplemento Enfoques de LA NACIÓN publicó un resumen del primer capítulo de "Las coimas del gigante alemán". La edición online del diario subió, luego, la versión completa en .pdf de ese mismo capítulo. Aquí subo ambas:

Metódico, el ingeniero Ulrich Bock decidió clarificar la situación. Viajó a Buenos Aires, se reunió con los ejecutivos de Siemens Argentina y con los intermediarios de las coimas, y el 22 de octubre de 1999 pasó en limpio las cuentas.

En una hoja cuadriculada, anotó:

-7'5 L.S. Luis Schirado!

-9'75 C.C. Corac Just min?

-9'75 H.F.?

-16 C.M. Menem?

-7,5 C.S. Ca? Sergi?

Corrían las últimas horas del viernes y, sin darse cuenta, "Uli", como lo llamaban en Munich, sintetizó la ecuación clandestina del sistema político y económico argentino: (funcionarios + empresarios + intermediarios) x coimas = negocios.

En rigor, Bock sólo puso por escrito lo que otros le contaron durante una seguidilla de reuniones porteñas. Tanto el director financiero de Siemens Argentina, Andrés Truppel, como el lobbista Carlos Sergi, miembro del directorio de la filial en Buenos Aires, tal su cargo formal para no explicitar el más relevante de pescador y facilitador de negocios.

Nueve años después, "Uli" rememoró aquellos días agitados ante los interrogadores de la Fiscalía N° 1 de Munich, aunque no podía creer que aquella nota manuscrita volviera a estar en sus manos. Mucho menos allí.

"Sí, esa nota la escribí yo. Allí resumí quién había recibido dinero de acuerdo al señor Sergi", contó ante los fiscales, que le exigieron más detalles: quién la redactó y quién era el receptor del premio mayor de los 16 millones de dólares. "La nota estaba escrita sólo para mí -precisó-. Seguramente con la abreviación "CM" quise decir Carlos Menem".

Bock pasó a la fase siguiente: contar lo que sabía. Para eso, no dudó en marcar a Truppel y a otro colega en Munich, el gerente técnico de Major Projects de SBS, Eberhard Reichert.

"Nosotros, es decir Reichert, Truppel y yo, mantuvimos varias reuniones con Sergi. Siempre nos reclamaba más dinero", sintetizó.

Bajo presión, la memoria de Bock no falló. Cuando redactó aquel memo flamígero, faltaban apenas 48 horas para que los argentinos ungieran presidente a Fernando de la Rúa, abrazado a las banderas de la honestidad y la ética.

"Uli" relató también algunas turbulencias que debió sobrellevar. No fue el único. Otros relataron escuchas telefónicas, jugarretas de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y del ex jefe montonero Rodolfo Galimberti -ya reconvertido en contacto de la CIA-, ataques físicos y hasta leyendas sobre secuestros de hijos de ejecutivos que jamás se confirmaron.

Para complicar aún más la situación, el triunfo de De la Rúa y la salida del poder de Menem, su ministro del Interior, Carlos Corach, y su responsable de Migraciones, Hugo Franco, tampoco calmaron las aguas. Y a pesar de aportar 2 millones de dólares a la campaña de la Alianza, Siemens pronto recibió otro mensaje a través de Sergi, que a los 66 años era el mismo de siempre. Es decir, el intermediario que vivió por dentro varios capítulos sórdidos de la historia argentina: desde los créditos del Banco Nacional de Desarrollo (Banade) a la venta de equipos durante la dictadura con epicentro en la Guerra de Malvinas. Y desde las aventuras del Citicorp y del presunto lavado de dinero en los 90 a los radares en los años del duhaldismo y el kirchnerismo, hasta terminar sospechado de financiar el avión de los hermanos Juliá con 900 kilos de cocaína que terminó decomisado en España, en enero de 2011.

Sergi viajó a Alemania, varias veces, para reportarle a la compañía que también tendría que darle dinero a las nuevas autoridades. Y si antes pagó para obtener el contrato, ahora lo haría para mantenerlo vivo, dada la amenaza de rescisión.

Sin papeles, sin constancias y con el riesgo siempre presente del "mexicaneo"-algo que Siemens lo comprobaría del peor modo con su CEO en la Argentina, Luis Schirado-, Reichert y Bock anotaron los pedidos de Sergi y su fiel ladero Miguel Czysch.

Los germanos quedaron indignados. No sabían hasta qué punto Sergi y Czysch les contaban la verdad o cuánto dinero llegaría a los protagonistas de siempre y los nuevos que en teoría se sumaban a la fiesta de los dólares, como el flamante ministro del Interior, Federico Storani, y sus dos colaboradores César Martucci y Miguel Berri.

Un año después, en diciembre de 2000, otra vez en Munich y a raíz de la demora que mostraba Siemens para pagar, Czysch les clarificó a los ejecutivos alemanes que había "incendios molestos" que apagar en Buenos Aires, tanto con la vieja guardia como con la nueva. En cuestión de semanas, les dijo, debían entregar entre 4 y 5 millones de dólares.

-Algunos no pueden esperar -los conminó.

pd1: el texto en Enfoques, acá; la versión completa en .pdf, acá.

pd2: prometo subir el memo flamígero de Bock al blog, ¡es sólo cuestión de encontrar un scanner!

domingo, 5 de junio de 2011

Enfoques - El expediente Siemens

Hoy, en el suplemento Enfoques salió el adelanto del libro. El texto principal, no obstante, es sólo una síntesis del caso (y no la reproducción de algún capítulo). Y dice:

Muy bien, ¿por qué no se identifica para el registro? -lo invitó el juez federal del distrito de Washington DC, Richard J. Leon.

-Mi nombre es Peter Solmssen. Soy miembro del directorio ejecutivo de Siemens AG y su consejero general.

Eran las 10 del lunes 15 de diciembre de 2008 y junto a Solmssen juró también Niels Hartwig, el abogado de la compañía a cargo de la investigación interna.

-Muy bien. Y usted está aquí en representación de Siemens Argentina, Siemens Bangladesh y Siemens Venezuela. ¿Es correcto?

-Sí.

Durante los 45 minutos que siguieron, Solmssen y Hartwig dieron un paso sin antecedentes en esa o ninguna otra gran multinacional alrededor del mundo. Acompañados por funcionarios del Departamento de Justicia, de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la Comisión de Valores (SEC), le informaron al juez Leon que Siemens se declaraba culpable de actos de corrupción y violación de sus registros contables en múltiples países. Entre ellos, y con un apartado especial, figuró la Argentina.

La presencia criolla en el listado de la infamia confirmó lo que hasta entonces había ocupado numerosas páginas de los diarios locales y denuncias ante la Justicia de algunos legisladores opositores que corrían el riesgo de ser archivadas o, peor, concluir con el sobreseimiento de todos los imputados.

Con la admisión de Siemens, no obstante, la investigación del juez federal Ariel Lijo cobró nueva fuerza. En especial, cuando las copias de la auditoría interna y de la investigación de la Fiscalía de Munich llegaron a Buenos Aires y Lijo citó a indagatoria a 22 empresarios argentinos y alemanes. Según el resultado de estas indagatorias, que aún no han concluido, podría convocar a los políticos sospechados por el negocio de los US$ 1200 millones. Entre ellos, el ex presidente Carlos Menem, su ministro del Interior, Carlos Corach, y el interventor en Migraciones, Hugo Franco.

La trama, sin embargo, había comenzado mucho antes, en 1994, cuando tras la voladura de la AMIA, el gobierno de Menem buscó tranquilizar a los argentinos y a varios gobiernos extranjeros ante el temor a un tercer atentado. Lanzó para eso la licitación internacional de lo que con pompa llamó "Sistema Integral de Identificación de Personas, Control Migratorio e Información Eleccionaria", más conocido como "Proyecto DNI".

Así, el "Proyecto DNI" ofrece una fotografía casi perfecta de cómo son las relaciones entre numerosas grandes empresas -no sólo Siemens- y muchos funcionarios en la Argentina. Así lo reflejan otros escándalos que involucraron a IBM, Thales y Ferrostaal, o la interminable lista de empresas que, como Skanska, admitieron ante la Justicia que dibujaron sus balances con facturas truchas para evadir impuestos o esconder sobornos.

El "caso Siemens" permite comprender una metodología corrupta que excede los nombres particulares de un gobierno o una empresa, y que también incluyó presiones desembozadas del canciller alemán, Gerard Schröder, y del Fondo Monetario Internacional (FMI), entonces liderado por Horst Köhler, luego presidente germano. Refleja una metodología de trabajo, una "cultura" que resulta difícil -y hasta traumático- revertir y que se extendió hasta su relación con el kirchnerismo.

pd: el resto del artículo publicado en Enfoques, acá.

sábado, 4 de junio de 2011

Hoy, en Santa Fe

Tras el fugaz paso de ayer por Rosario (¡Gracias!), hoy es el turno de Santa Fe, como parte de un programa del Foro de Periodismo Argentino (Fopea).

Qué: charla - debate: “Desafíos del Periodismo de Investigación”.

Cuándo: hoy, sábado, de 10.00 a 12.00 horas.

Dónde: Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en el Boulevard Pellegrini 2750, Santa Fe.

Quiénes: James Rowe [foto], ex editor de The Washington Post; Daniel Enz, director de Semanario Análisis; y yo. Modera: José Curiotto, periodista del diario El Litoral de Santa Fe y Radio Universidad del Litoral.

El que quiera sumarse, invitado está.

pd: más datos, acá.

viernes, 3 de junio de 2011

Una foto, qué foto

Una foto, a veces, dice mucho.

El primero desde la izquierda, Matthias Kleinhempel, fue el último CEO de Siemens Argentina que debió bailar con la parte oscura del “Proyecto DNI”. Se encargó de los detalles para pagar los últimos US$ 4,7 millones. Hoy da clases de ética corporativa y es director del Centro de Gobernabilidad y Transparencia en el IAE de la Universidad Austral.

El personaje del centro es ya bien conocido. Ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, canciller en las sombras para Venezuela, al decir de empresarios y funcionarios venezolanos. Así también lo definió el máximo referente para las Américas de las administraciones Bush y Obama, Tom Shannon. En los cables de Wikileaks lo calificó como el canciller “de facto” para Venezuela, Bolivia y Ecuador.

El de la derecha es Uriel Sharef, vicepresidente de Siemens a nivel mundial, miembro de su directorio central, el “Vorstand”, y responsable de la multinacional para las Américas. En la práctica, el jefe máximo de la operatoria negra de Siemens en el “Proyecto DNI”.

Según surge de documentos internos de Siemens y los testimonios de varios de sus ex subordinados, Sharef fue el responsable último de las coimas, del encubrimiento posterior y de todas las negociaciones espúreas. Despedido de la compañía tras la purga –además de forzado a pagar una multa millonaria-, a fines de este año podría afrontar un juicio oral en Munich.

Los tres se reunieron múltiples veces. En la Argentina y en Alemania. Por ejemplo, para una reunión con el presidente Néstor Kirchner; también, para la gira electoral de Cristina Fernández de Kirchner en 2007. Y también fueron los tres encargados de restablecer los vínculos entre Siemens y la Argentina tras la caída del Proyecto DNI y la demanda de la compañía contra el país, ante el CIADI, por más de US$ 400 millones.

Siemens jamás recuperó el contrato por los DNI. Pero entre los tres lograron algo mejor: restablecieron el vínculo a través de otros contratos, por la misma cantidad de dinero, en obras públicas. Timbúes y San Lorenzo lo ejemplifican. Y lo que señala Sharef en la foto es una de las turbinas que compró De Vido.

pd: más datos, en el libro.

jueves, 2 de junio de 2011

Schirado, el CEO que "mexicaneó"

Algo retacón, corte símil Carlitos Balá, reloj prominente, camisa con gemelos, Luis Schirado tuvo un rol más que singular en el negociado Siemens – DNI. Tan singular como que lo echó la propia compañía porque al parecer manoteó dinero destinado al pago de las coimas, aunque la tarjeta roja le llegó con el estilo propio de las grandes empresas. Es decir, lo pusieron de patitas en la calle sin escándalos, con elogios públicos y hasta con un contrato como asesor. En total, le dieron casi 2 millones de dólares para que se marchara sin levantar polvareda.

La metodología de echar al ejecutivo infiel –en especial si es de alto rango o si sabe demasiado- con abrazos, elogios y hasta quizá con una plaqueta es habitual en los negocios. Sin ir más lejos, es la misma que seis años después aplicó Skanska cuando estalló el escándalo de facturas truchas y sobornos durante la administración Kirchner. “Indemnizó” a sus gerentes involucrados con 10,5 millones de pesos, por encima de lo que establece la ley.

En el caso de Schirado [foto], su salida se definió en apenas 10 días. Al punto que a fines de diciembre de 1999 aún era el “10” y capitán del equipo, por lo que hasta figuró como presidente de la versión criolla de SBS, “Siemens Business Services SA”, junto a otros personajes decisivos en el negociado: Jorg Michael Kutschenreuter, Eberhard Reichert y Andrés Truppel.

Con un olfato extraordinario para los negocios y para su propia carrera, Schirado había ingresado como cadete en la oficina de personal de la compañía en 1961, con apenas 15 años. Ocho años después lo enviaron a Alemania para capacitarse y no se detuvo hasta llegar a la cúspide local, hasta ocupar la oficina decisiva de la filial argentina, en el noveno piso del tradicional edificio que Siemens ocupa en Diagonal Sur al 500, a metros del Cabildo, desde 1954.

Su carrera, sin embargo, desbarrancó (ya contar el motivo) y empezó a embolsar millones. Al punto que en un memo incendiario que redactaron dentro de Siemens (y cuya copia en mi archivo) anotaron lo siguiente:

La Gironde Luis Schirado 1,8 10/99 pagado

5,7 10 cuotas semestrales

4/2001 al 10/2005

Σ 7,5

En cristiano significa que por medio de la sociedad “La Gironde”, el entonces CEO de Siemens Argentina embolsó US$ 1,8 millón en dinero sucio, que le pagarían otros 5,7 millones en 10 cuotas semestrales a pagar entre abril de 2001 y octubre de 2005 y que el total de su tajada ascendería entonces a 7,5 millones.

Pero no pudo ser.

Una laaaaaarga lista de ejecutivos de Siemens declararon –y las copias de sus testimonios también las guardo en mi archivo- que lo echaron cuando detectaron que se paso de rosca con el dinero.

pd: más datos, en el libro.

miércoles, 1 de junio de 2011

Czysch, el hombre que sabe demasiado

El domingo 25 de abril de 2010, Miguel Alejandro Czysch, uno de los hombres de mayor confianza del lobbista clave en el negociado Siemens – DNI, Carlos Sergi, aceptó conversar conmigo por unos minutos.

Fue en la entrada del edificio, donde vive –o al menos vivía entonces-, a dos horas en tren de Ginebra, Suiza, cerca de Nidau. Le apuntó directo al entonces jefe máximo a nivel mundial de Siemens AG, Heinrich von Pierer.

Czysch habló de manera reticente, y sólo luego de que le mostré algunos de los documentos que ya tenía en mis manos, con su firma en ellos. Entonces sí respondió algunas preguntas. Sus comentarios los anoté y, por las dudas, grabé, lo que aceptó.

-¿Puede decirme por dónde pasaron las coimas?

-Eh… del lado de Siemens, estoy seguro que fue al nivel de Von Pierer y su gente, directamente. Y del lado de la Argentina fue por el lado de ministros…

-¿Carlos Corach?

Czysch, un hombre ya mayor, calvo, de ojos claros y moldaduras de oro en sus dientes, sonrió. “Eso lo dijo usted”, replicó, antes de ponerse muy serio y musitar palabras con rapidez. “Pero no, no lo sé, ni estuve presente, ni tengo información fidedigna, son sólo cosas que escuché hablar”.

-¿Hugo Franco, el director de Migraciones?

-[Bajó el tono de su voz] Posiblemente, pero no lo sé.

-¿Pero escuchó también que se hablara de él?

-Sí. Pero, mire… me parece que fue más arriba.

-¿Menem?

-[Sonrió otra vez] Sí, en última instancia era el mandamás… ya le digo si… [silencio] le interesa el pago de coimas… [silencio] debería ir por otro lado. Por acá no pasó un centavo. Eso lo sé.

-Esto es como buscar una aguja en un pajar… o peor… hay cuentas en Bahamas, Costa Rica, Uruguay…

-Pero yo creo que lo más dificultoso es por el nivel de la gente involucrada. [Calló por unos segundos] Ahí está la cosa.

Me contó algunos datos. Y de allí retorné a Ginebra, donde modifiqué mi viaje, que debía concluir al día siguiente. En vez de volar a Buenos Aires, me fui a Zurich y, tras un golpe de suerte, a Munich. Pero eso será parte de otro post (y del libro).